Perdonen que publique la crónica del Liminal de coche con algo de retraso. Tuve que ir a devolver unos tablones que, a modo de rampa, debían servir para subir el gogo car hasta la sala. Liminal se trabaja así. Nuestra idea era darnos un paseo en coche dentro del teatro, pero no pudo ser. Barro, lluvia, pasillos imposibles, escaleras… El teatro contemporáneo consiste en luchar la realidad, y a mi me gusta organizar estos eventos pero esta vez no fue posible. Vaya mierda, empezamos mal. Poca gente y mucha lluvia. Luego se arregló. Como los que no vinieron son tontos, perdón tantos, esta vez he decidido que voy a hacer una breve crónica.  Pero si la cosa continúa así, nos veremos obligados a cerrar el chiringuito.

 

Arrancó Luis Miguel Ortego, nuestra mejor baza para conducir la sesión. Empezó con el poder que da el coche. Veamos algunas ideas básicas. A saber, la industria del coche está dominada por cuatro grandes fabricantes. Vaya, lo mismo que la música, el cine y la alimentación en general. Cuatro ricos y los demás a morder el polvo. No es una crisis es una estafa. Pero por mucho que lo sepamos no hay que dejar de estudiarlo y repetirlo. Otra idea básica. El deseo de coche es lo mismo que el deseo de patatas ruffles matutano o que la mayonesa hellmanns. El pitido de las llaves a distancia, (pipip), el elevalunas eléctrico, (bzz), o el ruido del golpe al cerrar las puertas de coche, (sclunc), son todo las mismas fantasías de mierda, (voracidad golosa que no alimenta). Se le llama Sociedad de Consumo. Es legítimo pensar que las grandes empresas han dejado de fabricar productos para fabricar experiencias, y también es legítimo pensar que esto es otra gran estafa. Y así las cosas, es fácil comprender que el coche es un invento de la sociedad de consumo. No estamos comprando coches, estamos comprando mitos de la sociedad burguesa patriarcal o del capitalismo, llámenlo como quieran.

 

Y otra idea clave:  A modo de encuesta improvisada preguntó Luis Miguel a la sala quién tenia coche. Casi nadie. Desde hace veinte o treinta años las ventas de coches están en crisis. En Europa y América se venden menos coches. En los llamados países emergentes, (eufemismo), si se venden.  La venta de coches se basa en mitos de la sociedad patriarcal que empiezan a quedar caducos. Compra coches el padre de familia, la super-madre multi-tareas, el joven profesional… pero la gente joven ya no se siente tan atraída por el poder que da el coche. Y quizás es por eso que la publicidad de coches nos parece que hace referencia a mitos patriarcales caducos. Y para acabar esa primera entrega Luis Miguel nos pasó un video de un carraco de 850 caballos circulando por una polvorienta barriada mejicana. Un corredor de rallys con un 4X4 pisando barracas y unas chicas playboy en bikini aplaudiendo tal hazaña. Bonito ejemplo de dominación colonial heterosexual. Era una anuncio de la bebida energética Monster, un intento desesperado de atraer a los más jóvenes al mundo de la velocidad y de la dominación machista.

 

IMG_5442Y seguimos con Ariadna Parreu y el fenómeno del stooning que es algo así como monumentalizar coches en el desierto. Una curiosidad que ocurre en Arabia Saudí. La lección de Ariadna fue magistral. Primero algunas pistas sobre como se vive el coche en Arabia. Luego algunas citas de los protagonistas de su estudio. ¿Son artistas?, ¿Son víctimas de libre albedrio? ¿Es aburrimiento? Nos explicó como se hace el stooning. Luego una cita de su amigo Rolando Barthes: “Los diseñadores de coche son los constructores anónimos de las catedrales del siglo XX”. Y al fin apareció el DS, la DeEse, la Diosa… No me imagino una charla sobre coches sin hablar de esta diosa. Y acabo con unas maravillosas imágenes de stooning en el desierto. Fantástico todo.

 

Acabamos esta parte con el número de danza tribal de Elisabet Roselló del coche al petróleo.

 

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Sin prisa pero sin pausa nos fuimos a la charla Barbie tiene coche con María del Castillo y el bueno de Luis Miguel. En un cordel tendieron tres imágenes de coches de tres estereotipos de género. Y empezaron a navegar por un archivo tumblr que habían preparado para la ocasión lleno de anuncios, trozos de pelis, estampas, y otras curiosidades de la cultura popular. Una maravilla. La venta de coches se basa en estereotipos de género, pero esto no fue siempre así. Y nos enseñaron publicidad de coches anterior a la Segunda Guerra Mundial en la que vemos a mujeres que conducen, que saben de mecánica, o que gustan de la velocidad. A mi me resultó sorprendente. Pero el fin de la Segunda Guerra Mundial significa también la vuelta de la mujer trabajadora al hogar. Y ahí empieza la sociedad de consumo y este otro gran invento que se llama segmentación de mercados. Las empresas segmentan en función de prácticas de uso y ocasiones de consumo, pero, lamentablemente, estas prácticas están basadas en ridículos estereotipos patriarcales. La industria del automóvil segmenta el mercado femenino en cuatro tipo de mujeres: las vírgenes, las madres, las putas y las zorras. Y hay un tipo de coche para cada segmento.  Les recomiendo encarecidamente que consulten este archivo y la lista de video de youtube. Muy bueno todo. Gracias María, gracias Luis Miguel, otra vez.

 

Y otro entremés de danza de Elisabet Roselló: Danza y petróleo.IMG_5481

 

Ahora si hicimos una breve pausa y nos fuimos a la tercera y última parte. Breve introducción de Luis Miguel sobre transporte y futuro de las ciudades. El coche como modo de transporte no es un para nada sostenible. Pero no queda claro quién está más interesado en mantener este negocio, la industria del automóvil o el afán del Estado para recaudar impuestos y construir carreteras. (O es todo lo mismo). Parece que los nuevos mercados del sector automóvil son los servicios de movilidad. Muy pronto llamaremos desde el iphone a un coche automático sin conductor. Y ahí está google y sus mapas y sus anuncios. (Y su manera de anticiparse a nuestros deseos).

 

IMG_5472La actuación, (performance), de José Begega me pareció reveladora, y una revelación. Impecable, no le sobraba nada.  Empezó con la fantasía infantil del coche volador, el cómete la sopa y el coche volador de nuestra infancia. “The future that never came, (una performance sobre coches voladores”, así se llamaba su performance. Luego fue a por esas petardas que yo llamo “sexy-pop.star”, (ya saben Beyonce, Milley Cirus…) que van soltando frases de denuncia “feminista” mientras practican poses sexys de dominación hetero. Y luego acabó con poses de macho rapero en un fondo de coches accidentalmente voladores.  Me pareció muy bueno todo.

 

Y otro entremes de Lis. Como ven en cada una de las tres partes tuvimos una actuación de Lis Bushi (Elisabet Roselló) que nos ofreció tres solo de danza tribal que hacían de perfecto contrapunto. Lis bailó aunque sería más acertado decir que reflexionó desde el cuerpo y nos vino de maravilla para darle una dimensión poética al conjunto de las reflexiones automovilísticas. Desde la crítica a la industria automovilística pasando por cuestiones geopolíticas o de reflexiones sobre el petróleo y derivados;  Lis utilizó sonidos de fondo sobre el terrorismo e imágenes de fuego, que mezclados con movimientos de danza tribal ejecutados de manera potente y casi agresiva, o el uso de otros elementos como el cambio del velo de baile por un plástico en uno de los números, le daba un tono que recordaba a ciertos escenarios postapocalípticos.

 

IMG_5489Y al fin vino “La prisa mata” (La prisa mata es un proverbio marroquí), de Marc Caellas. Empezó recitando el poema de Manuel Vilas Audi 100. Casi sirvió como compendio de todo lo dicho hasta al momento. Y luego se fue a por los turistas. ¿Son peregrinos en busca de objetos sagrados o son ejércitos devastadores?  No lo sé. (En las pelis de Indiana Jones cada vez que el intrépido explorador descubre algo se derrumba todo. El turismo es básicamente eso) El turismo es otro “invento” de la sociedad de consumo a la búsqueda de experiencias, tópicas, previsibles, estereotipadas, comunes… y también dos huevos duros, moc., que sean tres.( moc) Y luego nos contó eso de que el inventor del segway murió de un accidente de esto. (RIP, RIP), y ( moc, moc.)  Y con estas risas nos bajamos a la calle a darle a la bocina del car a go go. Salimos todos en grupo detrás de Marc Caellas, nuestro guía turístico improvisado.. En definitiva el plan B no estuvo nada mal.  Nos pusimos todos delante del Palau de la Música, esa joya del modernismo. Lo que un día fue una oportunidad para los coros y la música popular,  es hoy un camarote para los turistas cruceristas y su arte flamenco. Gentrificación, smart cities, ciudades monumentalizadas… ya saben.

 

Y nos subimos al gogo car y nos  pusimos contra dirección por varias calles, y tocamos la bocina como locos… Y allí estaba la guardia urbana mirándonos sin decir nada.  Como dice Caellas en su crónica “Contra dirección, sin cinturón o estacionado cortando una calle, la Guardia Urbana no actúa, es como manejar un auto lleno de farlopa con matrícula diplomática”.  En las ciudades del presente sólo tienen inmunidad los turistas. Resultó un buen final.

 

Y ya una vez en la calle le di un abrazo a Luis Miguel y a María. Gracias por tanto, gracias. Y me fui andando a casa. Pensativo. Un buen Liminal te deja pensativo. Y visto todo no me queda ninguna duda que este fue un Liminal muy completo. Grande.

 

Marc Roig

Liminal Gr