Primer Liminal GR, dedicado al Western. Horas intensas y programación sabrosa. Durante el fin de semana del 17 y 18 de abril pudimos disfrutar de las propuestas sobre el western.

Conferencia inaugural a cargo de Manuel Delgado, que nos ilustró sobre la liminalidad del western, género preferido del antropólogo Lévi-Strauss, en un ejercicio nostálgico por los cines de barrio; y un curioso requiebro final hacia Lost (Perdidos) como un western dantesco, por unos personajes que están de paso, según su interpretación, entre dos mundos.

La gente de Wevoo – Festival de Western volcànic d’Olot – nos habló del festival, que este año encara su segunda edición, nos regaló una selección de cortos y promos del año pasado y nos convidó a todos a ratafía.

Alba Yáñez y Marc Aliana nos obsequiaron con una obra clave de la dramaturgia canadiense contemporánea, Bob de Daniel McIvor. Una mujer que está transitando el límite, una persona que está depaso, que huye perseguida por un terrible secreto en su pasado.

La noche del sábado acabó con el duelo de Djs “Estás muy lejos de tu casa, forastero” con Kls Beats Dj y Dj Jum. Armados con calibres y tecnologías distintas, con su cargamento de masups, bandas sonoras, sonidos en directo y tiroteo final, nos hicieron una estupenda y evocadora sesión en la que, entre otros, pudimos reconocer la que sería gran estrella del fin de semana: Wandering star, de Lee Marvin.

El domingo empezó estupendamente con una obra de Compañía nocturna, El último tren, una pieza jugosa entre la ternura, la comedia y el relato de iniciación. Y sobre la amistad, y el choque entre el mundo de los adultos y el de los adolescentes. Y con tres actorazos jovencísimos que apabullan con su presencia escénica.

La cápsula audiovisual contenía un cruce de géneros: el documental, el cortometraje de ficción y el vídeoarte. Cuatro propuestas, por dispares, no menos complementarias. UK Corral de La ferida produccions, era un documental sobre un encuentro de performers británicos y españoles en La Laboral, en Gijón. Cuerdas de Mercedes Mangrané mostraba cómo el duelo y el conflicto con el otro se hace presente de manera inevitable en la vida cotidiana. Western de Sergio Belinchón nos paseaba por los escenarios y localizaciones almerienses donde se rodaban los spaguetti western, dejando a la imaginación del público a crear las posibles historias que desde allí se puedan contar. Y Alberto Blanco presentó Cowboy de mediodía, un ejercicio entre la realidad y el deseo a través de un vaquero que no es lo que parece.

Luis Miguel Ortego y Antonio Alarcón nos apuntaron, a través de la vídeoconferencia Del pony express a los pony cars, un recorrido por las relaciones entre western y automóvil. Un elemento, el automóvil, que aparece en el western crepuscular como piedra de toque para señalar el fin de una época, como en La balada de Cable Hogue. O en el desarrollo de la figura de los nuevos vaqueros, como en Vanishing Point.

El estupendo concierto tributo a Johny Cash, Los valientes cabalgan solos, de Xavi Celaya, incluyó su propia versión – en catalán – de Wandering Star. Y la actuación de un espontáneo que nos recordó que El preso número 9 es, en efecto, una canción con todos los elementos del oeste.

El liminal GR dedicado al Western se saldó con el duelo entre Marcel Borrás y Nao Albert. Un duelo al sol repleto de frases lapidarias de buenos, feos y malos, de muertes que tenían un precio, de siete magníficos…